El
hecho es que según pasaban los días uno de estos jóvenes (el que vivía en el
segundo piso) siempre se preocupa por este perro, mostraba interés, le dedicaba
tiempo, le cuidaba y quería como si fuera un familiar, y he aquí que la
reacción del perro cuando veía este joven era de mucho entusiasmo.
Por
otra parte el otro joven apenas sabía que este mascota existía, le mostraba poco
interés y ni siquiera notaba la mascota cuando le pasaba por el lado. Como
reacción a esta falta de interés la reacción del canino cuando veía a éste no
era de tanto regocijo, de hecho aveces lo ignoraba y mostraba poco afecto hacia
él.
¿Así
como aquel joven ganó el cariño de este canino de manera que se contentaba
tanto y parecía querer abrazar al joven que le trataba bien cuando estaban
juntos no podríamos también ganarnos la estima del buen amigo con sinceros
actos de compañerismo?
Es
fácil de entender y guarda un valor muy importantes: “trata a los demás como
quieres ser tratado”.
En
el caso de que tu ames y creas no ser correspondido, entonces sigue amando de
todos modos. En ocasiones creemos amar, pero usamos los métodos incorrectos
para demostrarlo. Además de que debemos ser ejemplo en una sociedad de tanta
falta de aprecio y tolerancia.
Imagen: https://unsplash.com/
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